Misteriosos anillos en la tierra son anteriores Selva Amazónica

Misteriosos anillos en la tierra son anteriores a la Selva Amazónica

Misteriosos anillos en la tierra

Una serie de cuadrados, zanjas rectas y en forma de anillo esparcidas por toda la Amazonia boliviana y brasileña estaban allí antes de que existiera la selva, según un estudio reciente.

Estas estructuras hechas por el hombre siguen siendo un misterio: Es posible que hayan sido utilizadas para la defensa, drenaje o por razones quizá ceremoniales o religiosas. Pero la nueva investigación se dirige a otra gran pregunta: si y cuanto la gente prehistórica alteró el paisaje en el Amazonas antes de la llegada de los europeos.

“La gente ha estado afectando el sistema climático global a través de la utilización del suelo no sólo los últimos 200 a 300 años, sino durante miles de años”, dijo el autor del estudio, John Francis Carson, un investigador postdoctoral en la Universidad de Reading en el Reino Unido.

Misteriosos anillos en la tierra son anteriores Selva Amazónica
Una zanja con forma de anillo junto a Laguna Granja en el Amazonas en el noreste de Bolivia. Crédito: Heiko Prumers

¿Amazonas estropeado?

Durante muchos años, los arqueólogos pensaron que los indígenas que vivían en el Amazonas antes de que Cristóbal Colón llegase a América en 1492 se movían a través de la zona sin apeñas ‘dañar’ el paisaje. Desde la década de 1980, sin embargo, la deforestación ha revelado movimientos de tierra masivos en forma de zanjas de hasta 16 pies (5 metros) de profundidad, y, a menudo igual de anchas.

Estos descubrimientos han provocado una polémica entre los que creen que los amazónicos aún estaban mayormente en armonía con el entorno, alterando muy poco la selva, y los que creen que estos pueblos precolombinos llevaban a cabo grandes operaciones de tala y quema, que luego fueron tragados por el bosque después de la que invasión europea hizo que la población colapsase.

Carson y sus colegas querían explorar la cuestión de si los primitivos amazónicos tuvieron un gran impacto en el bosque. Se centraron en el Amazonas en el noreste de Bolivia, donde tenían núcleos de sedimentos de dos lagos cercanos a grandes sitios de movimientos de tierra. Estos núcleos de sedimentos tienen antiguos granos de polen y carbón de leña de incendios de hace mucho tiempo, y pueden hacer alusión al clima y el ecosistema que existía cuando el sedimento se estableció con una fecha tan lejana como hace 6.000 años.

Paisaje antiguo

Un examen de los dos núcleos – uno del lago más grande, Laguna Oricore, y uno del lago más pequeño, Laguna Granja – reveló una sorpresa: Los sedimentos más antiguos no vinieron de un ecosistema de selva tropical en absoluto. De hecho, la Amazonia boliviana antes, hace unos 2.000 a 3.000 años, se parecía más a las sabanas de África que al ambiente de la selva de hoy.

La pregunta era si el Amazonas primitivo fue altamente deforestado o apenas se tocó, dijo Carson.

“Lo más sorprendente que encontramos fue que no era ninguna de las dos”, dijo a Live Science. “Fue este tercer escenario donde, cuando la gente llegó por primera vez a la zona, el clima era más seco.”

El polen en este período de tiempo provenía principalmente de pastos y unas pocas especies de árboles resistentes a la sequía. Después alrededor de 2.000 años más tarde, más y más polen de árboles aparece en las muestras, incluyendo un menor número de especies resistentes a la sequía y más árboles de hoja perenne, informaron los investigadores el 07 de julio en la revista Proceedings de la Academia Nacional de Ciencias. Los niveles de carbón también se redujeron, lo que indica un paisaje menos propenso al fuego. Estos cambios fueron impulsados ​​en gran parte por un aumento en la precipitación, dijo Carson.

Los movimientos de tierra son anteriores a este cambio, lo que revela que los cavadores de estas zanjas las crearon antes de que el bosque avanzase a su alrededor. Ellos continuaron viviendo en la zona conforme se convirtió en boscosa, probablemente manteniendo zonas claras alrededor de sus estructuras, dijo Carson.

“Es algo que tiene sentido”, dijo. “Es más fácil pisotear en un árbol joven que cortar un árbol amazónico grande con un hacha de piedra.”

Preguntas respondidas

El descubrimiento de que la actividad humana se presentó antes que el bosque responde a algunas preguntas, como la forma en que la gente de la Amazonía podrían haber construido en la selva con no más que herramientas de piedra, cuántas personas habrían sido necesarias para la construcción de las estructuras (menos que si se hubiera requerido la tala), y cómo la población sobrevivió (cultivando maíz).

El estudio también tiene implicaciones más amplias para la época actual, dijo Carson. La cuestión de cómo preservar la selva amazónica es difícil de responder; algunas personas dicen que los seres humanos necesitan alejarse, y otros creen que las personas y el bosque pueden coexistir. La historia antigua podría proporcionar una guía, así como una mayor comprensión de cómo el bosque se ha recuperado de las perturbaciones anteriores. (El Amazonas impulsa el clima, así como responde al mismo, gracias a su capacidad para capturar carbono de la atmósfera.)

El nuevo estudio sugiere que la selva moderna es una coproducción entre el ser humano y la naturaleza, dijo Carson. Los ciclos naturales impulsaron la selva a brotar, pero los seres humanos permanecieron en el lugar durante 1.500 años después, dijo.

“Es muy probable, de hecho, que las personas tengan algún tipo de efecto sobre la composición de la selva”, dijo Carson. “La gente podría favorecer a las especies comestibles, creciendo en los huertos y cosas por el estilo, [o] alteró los suelos, cambiando la química y composición del suelo, pudiendo tener un efecto de legado más duradero.”

Esos cambios de largo alcance son los siguientes para investigar por Carson y sus colegas. “Este tipo de estudio sólo acaba de comenzar en la Amazonía”, dijo Carson.

Vía | livescience.com por By Stephanie Pappas

 

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